Quien entra en este loco mundo..

sábado, 3 de enero de 2009

Historia de un final.

Era más o menos septiembre cuando mi tía llamó un poco alterada, ella llevaba viviendo con mis abuelos al rededor de 6 meses. Decía que mi abuelo se había sacado una castaña del bolsillo, mi abuela siempre pone castañas amargas por la ropa y los bolsos, según ella alejan los peores males, entonces empezó a manejarla con sus dedos frágiles y viejos, la vecina que estaba en ese momento delante, pensó que intentaba pelar la castaña, hasta que mi abuelo le dijo <> Esa fue la primera vez que dijo e hizo algo fuera de lo común.
Mi tía, tras este incidente, decidió que tenía que llevarlo al médico, que le viese un neurólogo porque ya no andaba bien de la cabeza.
Mis padres, mi hermano y yo fuimos a visitarle a mediados de septiembre, cuando llegamos, mi abuelo no nos reconoció a ninguno, preguntaba todo el rato que quién éramos y qué hacíamos allí, tras decírselo varias veces pareció entender quienes éramos, pero se puso a llorar y a decir que no le engañásemos más.
Después volvimos a Madrid, esperando que mi tía y mi abuela pudiesen hacerse cargo de él.
Un mes más tarde el diagnóstico confirmó un sindrome de alzehimer y demencia senil juntas, los médicos pidieron permiso a mi padre y a mi tía para poder experimentar con nuevos fármacos, ya que no se había dado el caso, al menos en Cartagena, de las dos enfermedas juntas.
Los fármacos parecieron ir bien las priemras semanas, mi abuelo caminaba, hablaba, con poca fluided, pero hablaba, reconocía a las personas que tenía más cerca o veía todos los días, como sus vecinos. Pero un día, vio a mi abuela y a mi tía y empezó a pegarlas, estaba asustado y no dejaba de decir que le dejaran en paz, casi no hablaba castellano, decía las cosas en el catalán de su infancia. Le ingresaron en el hospital por culpa del brote de agresividad que había tenido.
Después de aquello el deterioro fue casi fulminante.
El 26 de diciembre del 2008 a las 7 y media de la tarde mi tía abría la puerta al transportista que traía a mi abuelo del centro de día, empujaba su silla de ruedas, y mi abuelo no sostenía la cabeza. El transportista le dijo que llamara a una ambulancia, que mi abuelo no estaba bien.
Llegó a casa en coma.
El 27 de diciembre, un día más tarde despertó del coma. Los médicos decían que tenía una bronquitis que se le había complicado y había sufrido un infarto.
Nosotros aquí, ya sabíamos del estado de mi abuelo, y mi padre se preparaba para salir corriendo hacia Cartagena en cuanto mi tía le llamase.
El lunes 29 de diciembre, mi abuelo volvió a entrar en coma, hiperventilaba y la doctora dijo que solo cabía esperar. Mi tía llamó esa mañana a mi padre y él y yo salimos en coche hacia Cartagena. Llegamos a las 9 y cuarto de la noche, nos dirigimos al hospital y presenciamos una terrible estampa, de esas que solo ves en las películas, pero que como son películas no reflejan realmente la realidad. Es muy duro ver a una persona querida tan sumamente demacrada, delgado, con la boca completamente abierta con mascarilla, tubos pro todos lados, y un depósito de agua que burbujea constantemente, un sonido terrible. Mi abuelo respiraba, pero parecía un pececillo boqueando, no tengo más palabras que esas para describir la escena, un pez que lucha por respirar, pero que ya no respira pro el pecho sino por el estómago. Ves como violentamente sube y baja su abdomen llenándose del aire que ruidosamente entra por su garganta. Terrible. Mi padre que fue operado dle corazón, necesitó ponerse una pastillad e cafinetrina debajo de la lengua para evitar un infarto. Espantoso. Mi abuela estaba también muy delgada, llevaba 3 días sin comer nada, al lado de la cama, llorando. Mi tía estaba en las mismas condiciones, los ojos inchados, la cara roja, llorando cada dos por tres. Y allí estaba yo, observando toda la escena, viendo a aquel hombre pstrado en la cama, que no era mi abuelo, no se parecía a él en lo más mínimo, la nariz era más puntiaguda, estaba más delgado, la boca desencajda, sin dientes, le habían quitado la dentadura postiza, sin barbilla por la posición de la cabeza sobre la almohada. Definitavamente no era mi abuelo.
No pude llorar, porque no parecía mi abuelo, si yo hubiese visto a mi abuelo en esas condiciones habría llorado, pero no lo veía como a mi abuelo.
Al rededor de las 10 y media de la noche decideron que yo me fuera a casa de mi otra abuela a dormir, y ellos tres se quedarían en el hospital. No estaba muy deacuerdo, pero tenían razón, éramos demasiados en la habitación ya.
A las 12 y media de la noche me fui a dormir, pero algo me decía que por la mañana no vovlería al hospital como le había dicho a mi padre.
Desperté a las 9 y me vestí para salir de la casa de mi abuela materna. A las 9 y media mi padre me llamó al móbil llorando, mi abuelo había dejado de respirar a las 23:45 del día 29 de diciembre. Así que desayuné y junto con mi abuela materna nos dirigimos al tanatorio de cerca del hospital. Se podía ir andando. Yo estaba tranquila, aquello no parecía ir conmigo.
Cuando llegamos mi tía lloraba desconsaladamente junto a dos vecinas en la sala número 2 del tanatorio. Tras unas cortinas y una ventana se encontraba mi abuelo dentro de un ataúd. Violento. Mi tía, mi padre y mi abuela me dijeron que no lo viese, que me quedase con su recuerdo. <<¿Cuál el de un hombre agonizando en una cama de hospital?>> Mi padre me dijo que eso era mejor que verlo dentro del ataúd. Fuera como fuera hice caso y no miré. Aunque mi abuela estaba pegada a ese cristal, agarrada a esa cortina que parecía darle la intimidad que deseaba.
Por culpa del médico que había firmado el acta de defunción, las cosas se aceleraron en el tanatorio, en vez de poner como hora de la muerte las 23:45, puso las 11:45, y en el tanatorio prepararon la misa a las 5 de la tarde del día 30 de diciembre. Todo fue muy rápido, llegaron de viaje mi madre y mi hermano, primos de mi padre, sobrinos de mi abuelo pues, más familia, coronas de flores, todo un ambiente muy lúgrube.
Yo salí a llamar por teléfono y mientras hablaba mirando por la ventana, descubrí en el alfeizar un gorrión muerto, ese pajarillo era en ese momento lo que representaba mi pobre abuelo, igual que la noche anterior había sido un pececillo fuera del agua. Entonces fue cuando me puse muy triste.
A las 5 yo abrazaba a mi abuela mientras miraba por la ventana el ataúd abierto de mi abuelo. Ella lloraba, con un pañuelo en la mano sobre la boca, suspiraba y se secaba las lágrimas. Dos manos movieron dentro el ataúd, se lo llevaban ya a la capilla. Y yo no me había despedido de él la noche anterior. Y aunque me dijeron que no mirara, no pude evitar mirar un segundo, cuando mi abuelo desaparecía, y solo vislumbré su rostro de perfil, pálido, pero nada más.
Entonces parecí darme cuenta de todo, y mientras el cura hablaba, yo no escuchaba, pero miraba el ataúd ahora cerrado y lloraba, porque había perdido algo, pero no solo yo, mi hermano también había perdido un abuelo, mi padre y mi tía habían perdido un padre, y mi abuela había perdido un marido. Y los primos de mi padre, y los vecinos y todos los que estaban allí lo habían perdido.
En el cementerio ya, no pude evitar llorar, mientras mi padre, mi hermano y sobrinos de mi abuelo portaban su féretro hasta el nicho donde descansará para siempre. Y mientras el obrero lo cerraba con ladrillos seguía llorando. Y lloré, lloré y lloré. E incluso ahora sigo llorando. Porque aquello había llegado a su fín. Su vida había llegado a su fín.


Jaime Molins Vilas
Nacido el 18 de diciembre de 1927 Pont de Suert, Lérida, Fallecido el 29 de diciembre del 2008 Cartagena, Murcia.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Resumen de lo acontecido hasta ahora en Minuto de Silencio.

Tras este resumen, retomamos la historia.



La historia comienza cuando Olga, una chica pelirroja sale corriendo de la universidad porque su novio le acaba de dejar, y se choca contra Marcos, al que ignora completamente.
Éste por su parte si se ha fijado en ella, pero tiene otras cosas que hacer.
Al final Marcos trata de hablar con la chica porque teme que ésta coja una pulmonía de continuar sentada llorando bajo la lluvia.
Esta es la forma en la que se conocen los protagonistas.
Más tarde nos enteramos de que Marcos tiene varios amigos con los que participa en partidas de Rol en la propia universidad, más concretamente en la residencia de estudiantes dónde conocemos a Fran.
Fran es de un carácter más abierto que Marcos, el cual es más tímido y reservado, Fran siempre intenta ligar con chicas a la desesperada, o por Internet, y tiene citas dobles en las que implica siempre a su amigo Marcos.
El echo más destacable de la semana es que el viernes por la noche tienen una de esas citas dobles, en la que Marcos acaba conversando con una chica sobre flores, porque no se ve capaz de mantener una conversación normal con una chica, sea la que sea, siempre piensa que algo debe estar haciendo mal, o que la está incomodando.
Ese fin de semana, concretamente el sábado por la mañana se encuentra el cadáver de una chica cerca de la facultad de Economía bajo la residencia de estudiantes, y tras varias investigaciones se deduce que se trata de una joven residente en la universidad, alumna de economía. Solo se sabe hasta el momento que se desangró por múltiples puñaladas y fue también estrangulada.
Marcos y otro de sus amigos se encuentran en la residencia el lunes, en la habitación de Fran, y por las noticias en la tele se enteran del nombre de la chica muerta, hasta ese momento Fran había actuado fríamente, y restándole importancia al asunto del asesinato en el campus, pero cuando oye el nombre de la chica, algo parece cambiar, se trata de Claudia, una chica que al parecer le gustaba, y no termina de creerse que esté muerta.
Esa tarde, Marcos regresaba a su casa y se cruza de nuevo con Olga, entablan una conversación, pese a las dificultades que tiene Marcos, y finalmente Olga le da su número de teléfono a Marcos, haciendo éste lo mismo.
Marcos siente que le gusta la chica pelirroja, pero tampoco está seguro de nada.
De madrugada, en medio de un sueño sabemos que ocurrió exactamente la noche del asesinato de Claudia, alguien la sigue, la sorprende y le empieza a asestar varias puñaladas, hasta que semiinconsciente en el suelo termina por estrangularla, y se marcha de la escena del crimen, El asesino es un paranoico, que no para de oír una voz en su interior que le dice que necesita venganza.
Esa misma madrugada Olga se despierta temprano y mira el correo electrónico, descubriendo que tiene un e-mail sin remitente en el que alguien le dice que Claudia murió por su culpa. Y solos e le ocurre mandarle un sms a Marcos y pedirle ayuda.

Marcos y ella quedan y se encuentran en una sala informática de la universidad, dónde Olga le muestra el e-mail, junto a una foto de Claudia, y le pregunta si esa era la chica muerta. A lo que él dice que sí, que se trataba de Claudia.

Es cuando deciden ir a la policía.

Mientras tanto la noche anterior, Fran había sufrido una crisis de ansiedad provocada por la noticia de la muerte de Claudia, y pierde el conocimiento golpeándose la cabeza, cuando despierta cree que es conveniente ir al médico, pues necesita puntos en la brecha de la frente.


jueves, 18 de septiembre de 2008

Minuto de Silencio 19ª



-¿Estás segura?-, Preguntó Marcos.
-Estoy segurísima. De hecho no iba sola, una amiga mía venía conmigo, Esther. Y hablamos de ella. Bueno…. Tal vez la criticamos un poco…- Olga se estaba poniendo roja, le daba vergüenza decir que había criticado a una chica justo antes de que alguien la matara salvajemente.
-No te preocupes.- Marcos quería restarle importancia. –No creo que el hecho de criticarla hubiese empeorado las cosas.-
-Ya, pero, tú mismo lo has leído, dice que ella murió por mi culpa, por hacerme daño. Ya no sé que pensar, a lo mejor alguien nos escuchó criticarla, no sé. Sí, puede que esté equivocada, pero si dice que es por mi culpa ¿cómo quieres que me sienta?-.
Menos mal que en la sala no había nadie más, porque Olga había empezado a elevar el tono de voz.


Olga se dio cuenta de que se había puesto muy nerviosa y que prácticamente estaba gritándole a Marcos a la cara. ¿Cómo haría para calmar sus nervios y qué él no la tomara por loca?
-El caso…-, Marcos la sorprendió con la iniciación de esa frase. –El caso es que si tuvieses alguna sospecha, o vamos… yo creo…que todo esto deberías contárselo a la policía. Puede que no sea nada, que sea un tío que se le ha ido la pinza, o que solo quiere asustarte. Bueno, ya ves que no pone dirección de remitente ni nada. Pero tal vez, con los medios de la policía, que pueden rastrear estas cosas, pues consigan dar con ese tío, vamos supongo que el procedimiento será que lo hagan sospechoso, hasta saber si realmente, tal y como se entiende en el e-mail, él mató a Claudia.-
Olga, se dio cuenta de la gran estupidez que estaba cometiendo, “¡Claro!, ¿porqué no lo pensé antes?”.
-Cuanto lo siento Marcos. Supongo que me dejé llevar, que me asusté. Soy muy peliculera, y bueno, ya sabes lo que el malo suele decir sobre ir ala policía…- Qué estúpida se veía ella misma en ese momento.
-No te preocupes, cada uno reaccionamos de maneras distintas. Éste tío por ejemplo, no comenta nada al respecto, yo no creo que él haya sido el autor de nada, creo que solo quiere asustarte, aún así insisto en que vayas a la policía cuanto antes. Si quieres yo puedo acompañarte…- Marcos se puso rojo de nuevo.
-Está bien.- Dijo Olga. –Tenemos que ir cuanto antes, ya mismo. Hay una comisaría cerca de mi casa.-,


Marcos se sorprendió un poco,
-¿Ya?-,
-Si, claro. No puedo quedarme pensando en que puede haber muerto por mi culpa. Tengo que averiguar si lo del loco este es verdad o no.-
-De acuerdo, aunque no sé, las clases……- Quiso borrar esas últimas palabras, pero ya las había dicho, Olga ponía mala cara. Ahora pensaría que se echaba atrás por ir a clase, cuando ella tenía algo verdaderamente importante que hacer. Tenía que arreglarlo de alguna forma.
-Bueno, por un día que no vaya a clase no me va a pasar nada. ¿Cómo es eso de Una vez al año no hace daño? ¿Es así?- Soltó una risilla nerviosa, se sentía ridículo.
-Si, creo que si es así.-


Fran se volvía a despertar, el dolor de cabeza se le acrecentaba, realmente desde que se levantó del suelo, no creía haber podido dormir mucho. Más bien había estado en el entresueño, el duermevela, ya que la ducha lo había despejado del sueño. Aún así, se sentía cansado. ¿Debería levantarse e ir al médico? Quizá necesitara de verdad esos puntos, y ya si le recetaba algo para esos dolores mejor.
Decidió que si, que debía ir. Era temprano, pero mientras se arreglaba y eso, se harían las 10 seguramente.
Se levantó finalmente, buscó en el cajón del armario una camiseta negra, su favorita en la que los motivos eran Dragones rojos, y unos vaqueros oscuros colgados de una percha, estaban sin planchar pero le daba igual, tampoco iba a ir muy lejos.
Las deportivas, las llaves y la cartera. Salió por la puerta.

Minuto de Silencio.

Mañana por la tarde!!!! Regresa minuto de Silencio, y espero tener una cierta regularidad, hasta finalizar la historia.

To be continued....

lunes, 1 de septiembre de 2008

Si amaneciera



Gracias, sobre todo a 2 personillas que no se pasan mucho por aquí, pero bueno, se lo dedico porque esta mañana me han aguantado mucho:
Ajamuk y Aura.

jueves, 21 de agosto de 2008

Wouldn't it be good



I got it bad
You don't know how bad I got it
You got it easy
You don't know when you got it good
It's getting harder
Just keeping life and soul together
I'm sick of fighting
Even though I know I should
The cold is biting
Through each and every nerve and fibre
My broken spirit is frozen to the core
Don't wanna be here no more

Wouldn't it be good to be in your shoes
Even if it was for just one day
And wouldn't it be good if we could wish ourselves away
Wouldn't it be good to be on your side
The grass is always greener over there
Wouldn't it be good if we cold live without a care

You must be joking
You don't know a thing about it
You've got no problem
I'd stay right there if it were you
I got it harder
You couldn't dream how hard it got it
Stay out of my shoes
If you know what's good for you
The heat is stifling
Burning me up from the inside
The sweat is coming through each and every pore
Don't wanna be here no more

Wouldn't it be good to be in your shoes
Even if it was just for one day
And wouldn't it be good if we could wish ourselves away
Wouldn't it be good to be on your side
The grass is always greener over there
And wouldn't it be good if we could live without a care

miércoles, 20 de agosto de 2008

El viaje perdido.

Busco un punto de encuentro con mi alma
Quedar con ella en algún lugar que merezca la pena.
Quiero enamorarme de un objeto sencillo.
Necesito ofrecer sin ser ofrecida.
Quiero ser parte de ella como ella lo es de mi.
Porque jamás me sentí tan despegada a mi alma,
Jamás sentí necesitar creer.
Mi vida está vacía porque no encuentra un camino.
Mi vida murió hace cinco años.
Caigo en el vacío y no puedo detener el estropicio.
Si pudiera ver si quiera hacia dónde me dirijo…
Pero es imposible, no merezco saber nada.
Mi alma se marcha, se aburre de mi.
Me dice que está cansada de estar en el mismo lugar,
Ya, eso quisiera yo también, viajar, alma mía.
Pero aquí me ves, solo tú tienes la suerte de poder volar.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Sorry

Lo siento por el parón veraniego. Pero no he abandonado la historia, ni tampoco la Guerra de Atlantes, la otra historia, pero es que entre el curro y el intentar descansar, no tengo vida social practicamente hasta el viernes tarde, y entonces salgo al igual que el sábado. Vamos que esto es pa decir que continuaré en cuanto se acabe todo. Poruqe para mi la peor época es el verano, I hate it, pero bueno que se le va a hacer, la gente que tiene vacaciones disfruta del verano, yo es la única época del año que he de trabajar para pagarme el resto de los meses.

Bueno, mañana me voy de puente, por la noche después del trabajo cojo la mochila, el saco de dormir y ala, para Puebla de Sanabria a disfrutar del fresquito. Si eso pondré alguna crónica del puente, pero solo si eso.

Besikunitos a todos excepto a los que "odio" (saben quienes son).

viernes, 27 de junio de 2008

Minuto de Silencio 18ª parte

((La foto no tiene nada que ver, era por poner una, y me pongo a mi misma partiéndome de risa. Foto By Goblinoide))


Mientras estaba en la ducha se sentía un poco mareado. “Menudo huevo me ha salido.” Apoyó las manos en la pared de la ducha y bajó la cabeza, el chorro de agua de la alcachofa le daba directamente en la espalda. “Ojala tuviera aquí una hidromasaje.” Los hombros le dolían a más no poder al igual que la espalda, debía de tener un par de contracturas mal puestas.
Estaba pensando que lo mismo sería conveniente ir al médico si seguía mareado, o si mejor se quedaba en la habitación, debería tumbarse en la cama y relajarse más.
Cuando creyó oportuno salir de la ducha debían haber pasado lo mismo 15 minutos bajo el agua, pero se sentía algo mejor. La frente le escocía un poco, pero no tenía nada con que curarse.
Se miraba al espejo, “Menuda brecha.”, 3 centímetros le recorrían por encima de la ceja, probablemente le quedara cicatriz, pero no parecía necesitar puntos, aunque claro, si le daban puntos le quedaría menos cicatriz.
“Creo que el médico del campus empieza a las 10, no sé. Luego me paso, hoy a las clases le dan por culo”.
Salió del baño completamente desnudo, fue al armario y cogió unos calzoncillos limpios. Una vez puestos se tiró encima de la cama y se tapó. Entonces le vino todo a la cabeza. Se acordó de porqué le había dado el ataque la noche anterior. Claudia estaba muerta, solo había una persona capaz de matarla, ella solo había quedado con un chico después de estar con él. Su cabeza iba a explotar, la brecha le estaba palpitando. Se echó a llorar.

*************************************************************************************

Marcos salía de su casa, se marchaba antes. El móvil en la mano, mientras cerraba la puerta. Casi ni le había dicho adiós a su padre.
Buscó el número de Olga en la agenda y le dio a llamar. ¿Por qué querría ella que le llamase urgentemente?
-¿Hola?, ¿Olga?- Marcos hablaba tímidamente
-Sí. ¿Marcos?-
-Si. Dime que ocurre, ¿te ha pasado algo?-
-Bueno… más o menos, he recibido un correo muy raro y me he puesto algo nerviosa. ¿Tú conocías a la chica que murió? ¿A Claudia?-
-Solo de vista, nunca hablé con ella.- “¿A qué vendría lo de Claudia ahora?
-¿Pero si la vieras en una foto, la reconocerías?-
-Sí, supongo. Pero ¿por qué? ¿Qué pasa?-
-Ahora no puedo decirte mucho, primero quiero que veas una cosa. ¿A primera hora es muy necesario que vayas a clase?-
-Emh, bueno, puedo saltármela. ¿Por?- A Marcos no es que le gustase saltarse las clases, pero si era por quedar con Olga, era otra cosa.
-¿Conoces el aula de Universia del módulo VII de Filosofía y Letras?-
-¿La de Internet del cartel rojo?-
-Si, esa, ¿puedes estar ahí a las 9?, bueno, si no es a las 9 puedo esperarte.-
-Si, si. Ya estoy de camino a la uni, estoy allí a las 9 en punto.-
-Vale, te espero allí. Por favor, creo que es muy importante.-
-Vale, vale, sin problema.-
-Hasta ahora Marcos.-
-Ah, sí, hasta ahora.-

Marcos estaba un poco nervioso. Olga quería enseñarle algo importante, algo referente a Claudia. ¿Pero que sería? “¿una foto ha dicho?”. Ya estaba esperando el autobús para ir a la estación de tren. “¿Quería enseñarle una foto de Claudia? Supongo que soy el único que conoce que conocía a Claudia, aunque sea de vista.”.

************************************************************************************

“¿Dónde estará?, si no viene no sé que voy a hacer. ¿Quién coño me habrá mandado el e-mail?” Olga, estaba un poco nerviosa, no sabía si entrar directamente al aula universia o si esperarse.
Eran las 9 y 5 de la mañana y aunque es normal que una persona se retrase 5 minutos, normal en el sentido en que los españoles solemos llegar siempre con 5 minutos de retraso, Olga estaba nerviosa. Estaba segura de que el correo electrónico se lo había tenido que mandar alguien bastante cercano a ella. Pero no podía entender el por qué.
Entonces le pareció entrever entre otras cabezas el pelo rizado de Marcos, a la vez que su forma de andar, que aunque no fuese demasiado característica, sí que Olga se percataba de esas cosas. Olga sonreía, pero la sonrisa era nerviosa, aunque no sabía decirse a sí misma con exactitud si estaba nerviosa por el tema que había hecho que Marcos viniese, o por Marcos en sí.

************************************************************************************

“Uff, Creo que no está muy contenta.”
-Lo siento mucho, el CIVIS a tenido un pequeño retraso.- Marcos estaba un poco asfixiado, había corrido desde la estación hasta la entrada principal, ya que no conocía demasiado bien el atajo de entrar por la puerta lateral del Módulo VI.
-No pasa nada, ya te dije que te esperaría. Vamos a buscar un ordenador, ¿vale?- Olga le señaló el módulo VII, dando a entender que pasaran.
-Sí, sí, claro.-

************************************************************************************

Olga, sabía que eso podría sorprender a Marcos, no sabía como explicarle que sé fiaba de él precisamente porque no le conocía. Había tenido tiempo desde que había leído el correo, para sopesar quién podía haber sido el que se lo mandase, y del único que se fiaba, pese a todo, era de Marcos.

Encontraron un ordenador libre en la sala del fondo a la izquierda. Esa era la que menos gente solía tener. Se sentaron, Olga introdujo su clave universitaria para acceder a la red. Una vez ahí, abrió su correo electrónico.

-Esta mañana, he recibido esto. Y no estaba segura de sí quien me lo ha mandado dice la verdad o no. Lo cierto es que es una locura. Pero….- dijo mientras le hacía clic a la imagen adjunta. –Quien me lo ha mandado dice exactamente que ella a muerto por hacerme daño, y no ha acabado. ¿Esta chica es Claudia? Porque sí es ella entonces puede que éste loco esté en lo cierto.-

Cuando Marcos vio la foto, no tuvo ninguna duda, era Claudia.
-Sí, es ella.- Miró a Olga a los ojos.
-Ella murió el sábado, y el viernes por la noche la vi en Madrid con mi ex novio.-

jueves, 5 de junio de 2008

Minuto de Silencio 17ª parte.


Olga llevaba rato revolviéndose en la cama. Se había despertado sobre las 6 de la mañana, y no podía seguir durmiendo, no se encontraba nada bien. Lo cierto era que desde hacía rato tenía ganas de vomitar. “El otro día igual, y no he tomado nada raro”.

Decidió que aunque era bien temprano tenía que levantarse. Quizá podría aprovechar para estudiar un rato, ahora que tenía la mente fresca, que luego habría de ir a clase y por la tarde sería peor.

Se puso en su escritorio y cambió de decisión, echaría un vistazo al ordenador, tal vez alguien le hubiese mandado algún correo cadena, y le apetecía ver chorradas de ese tipo.

Cuando abrió el correo electrónico se encontró 3 e-mails, uno era spam normal y corriente, otro era un correo cadena enviado por Esther la tarde anterior y el tercero era de un remitente extraño. Pensó que sería spam, pero aún así la curiosidad le podía. “Vale, lo mismo le meto un virus al ordena, pero bueno.”

El e-mail había sido enviado desde la base de ozú, pero no podía ver de quien venía, el remitente quedaba cifrado, y ni siquiera aparecía su dirección como destinataria, no sabía como podía haberle llegado aquello, la informática no era su fuerte, pero ya le preguntaría a alguien.

Lo había escrito esa misma madrugada, apenas unas horas antes.

Cuando empezó a leer se quedó un poco perpleja.

Marcos tenía un bonito sueño, o al menos eso le iba pareciendo. En el tren, sentado justo en frente de Olga. Ella le daba el número de su móvil. “Pero así no era como había sucedido”.

Se despertó de pronto, “joder, pa una vez que sueño con ella se corta.”

No sabía porqué había abierto los ojos en ese momento, no eran ni las 7 de la mañana, pero puesto que quedaban minutos para que sonara el despertador se levantó, se puso las gafas y pensó que tendría más tiempo para una larga ducha.

Encendió la luz y buscó la ropa interior para ese mismo día en el cajón del armario de la derecha de la ventana. Con un gran bostezo se decidió por unos boxer negros con dibujos de los simpsons “nunca se es mayor para los simpsons”, buscó un pantalón vaquero, las zapatillas de estar por casa deberían estar cerca de la mesilla de noche. “Ahí están”, se las puso y salió de la habitación.

Entró en el cuarto de baño, se miró al espejo “¡vaya pelos!”, dejó las gafas en la balda del espejo y se dio la vuelta.
Mientras en su habitación su teléfono móvil empezaba a sonar, acababa de recibir un mensaje de texto.

Fran se despertaba en ese momento, le dolía la cabeza, “¿dónde estoy?” Se incorporó un poco, le dolía no solo la cabeza también la espalda, estaba en el suelo de su habitación. “Anoche me dio un ataque y me desmayé”.

-Uff, mi cabeza…-, Se llevó la mano derecha a la frente, sintió que su frente estaba áspera, pero apenas notaba el tacto. Levantó la cabeza y se miró al espejo de cuerpo entero que había en la pared. Tenía una gran mancha marrón oscuro en la frente, en el suelo donde había estado su cara apoyada también había esa mancha “Sangre”, algunos restos también en el pico de la mesilla de noche. “Debí darme fuerte, para hacerme sangre… Pero la frente siempre es muy escandalosa.”.

Debía darse una ducha inmediatamente. Algo que le relajara los músculos porque estaba completamente agarrotado, había dormido toda la noche en el suelo.

Marcos salía de la ducha, se medio secó el cuerpo y volvió a tender la toalla detrás de la puerta, se puso los boxer, y los vaqueros, se puso las gafas y se peinó un poco el pelo mojado, no se iba a echar nada en el pelo, ni agua de peinado, daba igual, los rizos harían lo que quisieran, un poco de desodorante y listo.

Volvió a su habitación, hoy se pondría camisa, se sentía con ganas. Abrió de nuevo el armario, tenía algunas bonitas, aunque no era como para ponerse solo la camisa, lo estaba pensando mejor, quizá debiera ponerse una camiseta de manga corta debajo, solo por el frío. Aunque lo cierto era que se veía demasiado extraño solo con una camisa, demasiado formal, y hoy solo iba a ir a clase, como todos los días.

Decidido por una camiseta azul claro y una camisa azul oscuro a rayas, total iba arreglado pero informal, a su madre no le gustaría, dibujó una sonrisilla en los labios.

Bajó a la cocina, necesitaba desayunar algo. Su padre se estaba tomando un café y fumando un cigarro. Él en casa no fumaba, pero en ese momento viendo como su padre se tomaba el café y se fumaba un cigarrillo estaba como loco por irse de casa y fumarse él uno. “Que mono, madre mía.”

-Buenos días.- dijo Marcos.

-Buenos días hijo.- Su padre le sonrió agradablemente. –Hoy te levantaste bien temprano. ¿Tienes algo que hacer antes de clase?-

-No, solo que me desperté antes, no sé.-

-Cómo mientras estabas en la ducha he escuchado tu móvil sonar, había pensado que habías quedado temprano.-

-Ah, pues no lo he oído, luego lo miro.-

Desayunó bastante ligerito, unos cereales y un zumo multi-frutas. Ahora su madre compraba más y más zumos.

Subió de nuevo a su cuarto, se calzaría, cogería la chaqueta, la mochila y de camino a clase. “Ah, el móvil, es verdad.” Estaba sobre su mesa, tenía un mensaje de texto, le dio a aceptar, era un sms de Olga. El corazón pareció querer salírsele del pecho.